Los altos precios de la almendra atrae cada vez a más agricultores a este cultivo

En apenas cinco años, el almendro ha pasado de ser un cultivo sin apenas interés para el agricultor –se destinaban los peores sitios de las explotaciones para su implantación–, a convertirse en uno de los que más rentabilidad presenta para los agricultores. En sólo un lustro los precios del fruto han pasado de unos 3,5 a los 9 euros el kilo que se pagan actualmente. La reacción ha sido inmediata, tanto que el almendro no deja de ganar terreno. Como muestra un botón. Las listas de espera en los principales viveros para obtener plantones es de dos años. Es decir, duran hasta 2017.

¿Pero qué ha sucedido para que el almendro despierte tanto interés? Los motivos han sido varios. Primero, que el primer productor de almendra del mundo, California, en Estados Unidos, con alrededor de un millón de toneladas anuales, un 80 % del total de la producción mundial, lleva varios años sufriendo una importantísima sequía. El segundo productor es Australia, con unas 80.000, y España con unas 50.000 toneladas, ocupa la tercera posición.

Cultivo
16.000
hectáreas es la superficie actual de cultivo que existe en la provincia, aunque va en aumento. Las variedades más frecuentes son la marcona, la comuna y la largueta, así como la antoñeta y la guara, que son más recientes.
3.800
toneladas es la producción de almendra que hay en Málaga. Estados Unidos es el primer productor mundial con un millón de toneladas anuales, un 80 % del total de la producción. Le sigue Australia, con unas 80.000, y España, con unas 50.000 toneladas.
En segundo lugar, varios estudios científicos convirtieron a la almendra de la noche a la mañana en un fruto saludable bueno para combatir el colesterol en sangre. Esto ánimo notablemente el consumo. En tercer lugar, aparecieron en el mercado nuevas variedades con una floración más tardía, lo que les permitía salvarse de las heladas y del frío; variedades que además son autofertiles, con una mayor capacidad productiva, con tolerancia a heladas, sequía, plagas, enfermedades y otras condiciones adversas, y además que admiten regadío.

Y por último, cultivos como la remolacha, el algodón, los cítricos y el olivar de verdeo, comenzaron a ser menos rentables, lo que ánimo a los agricultores a apostar por el almendro. Además, los cultivos ya no ocupan los peores sitios de las fincas. Existen plantaciones en intensivo y totalmente mecanizadas.

En Málaga, la variedades predominantes son la marcona, la largueta y la comuna. No obstante, en los últimos años se está apostando también por la guara, una de las nuevas variedades más tardías en floración.

Para el gerente de la cooperativa andaluza Almendrera del Sur (Almensur), Juan Carlos Gallego, lo más importante de todo es que las perspectivas de futuro del cultivo son inmejorables. Según el sector, no es de esperar que la producción americana ni australiana aumenten por la falta de disponibilidad de suelo y la sequía. España sin embargo puede duplicar la cosecha debido al interés que está despertando el almendro, aunque ello apenas supondrá alcanzar el 10 por ciento del total de la producción mundial. Esto significa que todavía el almendro tiene recorrido.

Para Gallego, el fruto del almendro tiene además la ventaja de que no es perecedero y por tanto admite ser almacenado y comercializado en función de cómo esté el mercado. Según Gallego, la ventaja de los productores es que hay más demanda que producción, lo que está influyendo decididamente en el aumento de los precios.

Almendrera del Sur, con sede en Cártama y que agrupa a más de 4.200 agricultores de toda Andalucía, liquidó el pasado año a sus productores la cosecha con precios «históricos». La comuna se liquidó a 7,25 euros el kilo en producción convencional y 8 euros el kilo en ecológico. La marcona, que es la variedad más apreciada y demandada, se pagó a 8,25 euros el kilo al agricultor y a 7,50 euros la largueta. Este año los precios se están moviendo entre los siete y nueve euros el kilos.

La superficie de cultivo del almendro en el campo malagueño es de unas 16.000 hectáreas y la producción en 2014 alcanzó las 3.800 toneladas.

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